Agradecería…

Que me digas lo que tu corazón siente. Y si me quieres, lo demuestres. Porque el tiempo no perdona, no se detiene. Mañana será tarde, no te arriesgues a perderme.
Agradecería…

Que si no me quieres, me dejes. Que me digas la verdad, me enfrentes. Que si te vas a quedar, la puerta cierres. Pero si te vas a marchar, sea para siempre.
Agradecería…
Que si tu corazón le pertenece a otra, conmigo no juegues. Que valores quien soy y me respetes. Porque te he dado todo, sin restricciones. He aceptado tus días buenos y tus malos humores.

Agradecería…

Que abras tu corazón o de una vez lo cierres. Que me digas todo o calles para siempre. Porque estoy a un paso de arrancarte de mi pecho. ¿Me vas a dejar ir o vas a luchar por retenerme?

Esta es nuestra última oportunidad, más no puedo forzarte a que te quedes. Te agradecería que seas sincero contigo mismo y si te vas a marchar nunca regreses. 

Te lo agradecería…

Anuncios

Ella

Ella no buscaba un hombre perfecto, sino uno que luchara para ser mejor. Que la quisiera, de verdad, y le brindara todo su yo.

Ella no quería regalos costosos, prefería esos que salían del corazón. Quería flores sin algún motivo. Solo encontró cardos y espigos.

Lo que una vez la hizo sonreir, hoy la hace sufrir. Al que una vez le abrió su corazón, no le importó. Se cansó de ella, sin importar cuántas veces lo perdonó. 

Dejó de buscarla, prefirió un nuevo “amor”. No quería compromiso, solo una distracción.

Cansada de rechazos, prescindía el adiós; solo indiferencia encontró. Aquél al que una vez dejó entrar en su vida, hoy la traicionó.

Prefirió voltear y seguir su camino. Recogió su corazón dolido y atrás no volvió. Decidió amarse a sí misma y la soledad abrazó.

Nunca supo si la quiso, si lo que vivió fue real. Solo le quedó la certeza, de que ese no era su lugar.

Su único consuelo, es saber que dio todo. Aunque él no lo apreció. A él lo perseguía su pasado, lo torturaban sus demonios.

Al final entendió, que quien no acepta las espinas, no merece disfrutar de la flor. Esa de quién hablo eres tú; ella soy yo.

No me fui

Han pasado varios años, y el camino conocido ya no es el mismo. Fue remodelado, reconstruido. O tal vez soy yo que con el tiempo me he perdido.
En un abismo del cual no hay salida. No importa el estado, la distancia; siempre quedaron las heridas. De lo que pudo ser y no sucedió; del abandono, del adiós. 
Y cierro las ventanas del alma, para que no se escapen los recuerdos. Es inevitable, no puedo detenerlos. Se marchitan  con cada otoño; y con el invierno, se cristalizan.
Y aunque pareciera que ya no estás en mi vida. Este secreto, que es extrañarte, se escapa y lastima.
Porque aunque estoy lejos, nunca me fui. Jamás te dejé a ti, sino a mi. Me venció el hastío, las ganas de luchar. Encerrada en mis adentros, mi destino fue el destierro.
Y aunque me duela aceptar que ya en tus ojos no brilla esa luz que iluminaba mis días. Confieso que  jamás te dejaría, porque eres parte de mi vida.
No sé si volveré a verte, si regrese al suelo que me vió nacer. Pero te llevo arraigada en mis entrañas y en mi ser. Prometí cuidarte hasta tus últimos días. Te juro que no me fui porque quise; trataba de escapar de mi misma.

¡Calla!

Con el tiempo la vida te enseña que no todo lo que se dice se siente. Y, no todo lo que acelera los latidos del corazón se puede gritar a los cuatro vientos. Pero hoy, rompo el silencio.

Por eso, ¡calla, enmudece! Que de palabras vanas, vacías y sin sentido las cortes están repletas. Que todos hablan, más su verdad. Y muchos han aceptado sus propias mentiras. Y estas se han convertido en su realidad.

No te dirijas a mi con tal verborreo, que solo ha traido confusión. Ahórrate los comentarios. ¿Es que no ves que no está hablando el corazón? Siempre al final terminas enrredado. Y al final, el tiempo me da la razón.

Que me quieres poco o tal vez nada. Que no sabes qué quieres, que no quieres sentir. Que vives de ilusiones locas, de noches fugaces. De lujuria y pasión; más no de amor. 

Ahógate en los verbos que tu boca ha pronunciado. Reclamando sentir algo que ni puedes describir. ¡Cállate ahora, calla por siempre! Que prefiero la muerte a volverte a oir. 

Life

Life isn’t a movie that you can watch at home. You don’t have the power to pause, rewind or stop.  Sigue leyendo

Si me quieres…


Todos queremos un amor que dure para siempre. Uno perfecto, que no nos haga sufrir.

Todos queremos ser correspondidos, apreciados. Que nos hagan subir al cielo, aun tocando el suelo.

Sigue leyendo

Despertar

Y el sol me sorprendió, acurrucada en tus recuerdos. Ardía mi cuerpo al recordar nuestros encuentros. Tú, tan tuyo y a la vez tan mío. Éramos uno, como la tierra y el mar; ahogados en necesidad.

Sigue leyendo